domingo, 26 de abril de 2009

Al mundo le falta un Tornillo!!




















Esta nota tiene como título el nombre de un tango, viejo tango, pero me ha servido para comprender paradójicamente el nuevo mundo, el que vivimos día a día, cada vez más avanzando, con una velocidad impresionante hacia un destino incierto.


Al mundo le falta un tornillo.

Si bien los cambios enormes producidos en el mundo a partir de fenómenos como la consolidación del sistema capitalista, los avances tecnológicos, la apertura de grandes intercambios culturales, la democratización de Estados que lucharon muchísimos años por obtenerla, etc., nos han sido quizás beneficio en algunos aspectos de nuestras vidas, en otros no tanto.

Todas estas manifestaciones caben sin duda en un marco globalizado, al que aceptamos directa o indirectamente, el problema es que hoy todos estos cambios o tal vez la mayoría son realmente responsables de los problemas políticos-económicos-sociales que enfrentamos mundialmente.
Lo que me parece, sumamente reprochable socialmente es la permisión y la pasividad en la que vivimos.
Hoy nos damos cuenta que “todo lo que brilla, no es oro” y es demasiado tarde. Confiamos primero en políticos que aseguraban que estos cambios serían beneficiosos para el mundo; que el sistema capitalista propuesto por las grandes potencias económicas, encabezadas por Estados Unidos, sería el sistema ideal para que países del “subdesarrollo” crecieran y no fue así, por el contrario se empobrecieron aún más. Pensamos que la tecnología nos traería solamente soluciones a problemas como la comunicación, el entretenimiento y nos encontramos que trajo aparejados problemas a niveles sociales por causa justamente de una sobredosis de información.
Los cambios culturales en países sin una fuerte cultura originaria han abolido la identidad, el poco nacionalismo que ellos tenían.
La democracia en países que antes no la tenían, no han logrado llenar las expectativas por las que se derramó muchísima sangre, quizás porque no fueron democracias alcanzadas internamente, sino fueron casi impuestas por los que gobiernan el mapa geopolítico mundial.
Estamos en problemas, ¿qué? ¿Aún no nos dimos cuenta?, no quiero ser pesimista, hay que reconocer nuestros errores, nuestra falta de compromiso social, no depender tanto de politiqueros de turno y lograr entre todos, ajustar algunas piezas importantes.

Como menciona el tango de Cadícamo: “Al mundo le hace falta un tornillo, que venga un mecánico, a ver si lo puede arreglar”. Y por lo que se ve, los mecánicos del mundo no tienen repuestos.

MANUEL ZURITA

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